domingo, 16 de febrero de 2014

                MARIA ISABEL ALVAREZ

Si bien su primera profesión es de abogada en cuestiones civiles y familiares, la vida la fue llevando a buscar en profundidad el origen de los conflictos humanos, y fue así que se adentró en la Mediación Familiar, luego en la formación para el Acompañamiento Espiritual  y finalmente en el estudio de la Astrología Humanista en Casa XI.

Transitando el camino de la “justicia” se fue dando cuenta que los procesos judiciales son muy largos, costosos y en la mayoría muy dolorosos (en especial los de familia). Luego de años de controversias, luchas desgastantes y rupturas, cuando terminaba un juicio “la sentencia” había dejado de ser importante, el FIN había llegado a destiempo. Los costos económicos y emocionales habían sido mayores que el resultado obtenido. Fue entonces cuando empezó a observar a las personas que habían solucionado sus problemas por otras vías, la del “trabajo personal”, y esto las había llevado a madurar y evolucionar para entonces  comprender los “por qué” y “para qué” de lo que les había ocurrido. Esas personas habían dejado de focalizar en lo que les parecía “justo” o “injusto” del asunto y habían encontrado la salida a sus problemas por caminos diferentes. Fue ahí cuando se dio cuenta que la metodología tradicional ya no funcionaba ni para las personas que quería ayudar, ni para ella como profesional.

A raíz de sus búsquedas descubrió que los conflictos, la desarmonía, la insatisfacción personal  y muchos problemas de salud provienen de no expresar quien uno verdaderamente ES vino a SER y HACER a éste mundo. De negar los propios talentos y dones, de no “escucharse”, por los condicionamientos recibidos, los mandatos sociales y familiares  a los cuales se fue adecuando y que en muchos casos lo dirigieron a una dirección contraria a su propia naturaleza esencial.

Descubrió en la astrología una herramienta maravillosa para orientar y acompañar espiritualmente a las personas a “reencontrarse”, conectar con sus potencialidades y también a conocer los “tiempos” de su despliegue vital. Entendió que las crisis son oportunidades para “despertar” y emprender el viaje hacia uno mismo y por ello hoy dedica gran parte de su tiempo a dar charlas y talleres para tomar conciencia de ello.

En su Estudio hoy atiende consultas para orientar y acompañar espiritualmente a quien esté atravesando por una crisis en su vida, sea por una pérdida de un ser querido, un trabajo, una separación, divorcio, crisis vocacionales, de pareja o del sentido de la vida. También orienta y asesora legalmente con el conocimiento que tiene de las leyes y sus vericuetos, que utiliza para evitar que las personas se tropiecen en su caminar, pero no para imponerles caminos estrechos y sin sentido. A su modo de ver, no están para eso.

También hace cartas natales en un recorrido por la misma de 12 encuentros en donde la persona revisa su vida y vivencia todas sus energías natales a través de visualizaciones y otras técnicas que va incorporando a través de su formación continua.


Decidió hace bastante iniciar este camino que sabía era difícil pues apuntaba a un nuevo paradigma para abordar las consultas que recibiría. Se dijo sí, al desafío que ella misma comenzó, y hoy siente que, Valió la
Pena! 

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